Como me pedisteis (y prometí) una continuación de
Rictus Post-nuptia, ¡Os la traigo!
Es un poco mas larga que la anterior, pero creo que se lee bastante rápido, ¡comentadme y decidme que tal!
¡Gracias!

Lo siento...
Ahora pienso, que quizás no fuera la mejor decisión.
Caí en un mar de dudas, la oscuridad se cernía sobre mí, y
mi felicidad ignorante, ahora asustada, daba la voz de alarma.
-Tárde-pensé en mi interior.
Parecía suspendido en el espacio absoluto, en un tiempo
relativo.
Estaba asustado, y sin duda arrepentido.
Una voz susurraba que
levantara la cabeza, que me esperaba algo mejor.
Otra decía que no podía haberlo echo peor.
Abrí los ojos, y la luz penumbrosa invadió mi mirada.
Gironés de tiempo avanzaban delante de mi, grises, negros y
rojos.
De nuevo estaba allí, sonriendo como antes lo hizo. Esta vez
no inspiraba nada.
Seca cual columna de mármol. Fría cual lápida mojada.
-No temas humano-Dijo-No eres el primero, ni serás el
último.
-Mentiste.-reproché.
-Soy La Muerte. A
eso me dedico-Respondió impune.
-¿Y que se supone que pasa ahora?-Desistí seguir con el
tema, era inútil ensamblar lo evidente.
-Estas muerto.-Afirmó.
Me sorprendí, dicho con esas palabras parecía todo tan
sencillo.
Pero no bajé la guardia, era La Muerte , irónicamente eso
significaría algo peor que vagar por la nada, y nadie quiere eso.
-Lo se.-respondí.
-Bien, muchos no lo aceptan, esos siempre requieren mucho
tiempo. Soy la muerte, no es tiempo lo que me sobra precisamente.-Dijó la
muerte.-Parece que nadie lo entiende.
-Hablas como si me conocieras.-Susurre.
-¿Acaso no te conozco mejor que nadie -Pregunto
sorprendida.- Yo, que te lo he quitado todo?
-No sabes mi nombre.- Mi lengua me traiciono una vez mas.-
No me conoces de nada.
-¿Quien lo necesita?- Dijo exaltada- Te conozco mucho mas
allá, se lo que quieres, lo que buscas, lo que esperas, se lo que necesitas. Se
quien eres. ¿Puedes tú decir lo mismo?
Me mareé, aquello daba vueltas, esa situación, ese lugar siniestro.
La niebla parda se sostenía en el aire, como producto de mi
imaginación, pero a la vez se movía a una velocidad imperceptible.No pude fijar la mirada. No conseguí ponerme en pie. No
significa que no lo intentara.
-¿Y bien?-Esperaba una señal, una razón, una sentencia, un terrible maleficio.
Sin embargo, para mi sorpresa, no hubo fuego, no hubo miedo,
no hubo gritos ni dolor. Simplemente hubo un:
-Lo siento- Susurro La Muerte.- No puedo evitarlo, es
el ciclo de la vida, y soy parte de ella, me guste o no mi trabajo.
-Te entiendo. No hace falta que te disculpes.- No supe que
decir, era todo tan repentino, tan absurdo y aleatorio.-Mi muerte era necesaria,
justa y sobre todo tu trabajo.
-No te pido perdón por eso. Sino por esto.- La Muerte dio un paso al
frente, ligera y ágil.
Alekay (Dan!)
Agh pero y luego que pasa!
ResponderEliminarLOL una muerte que se disculpa, eso sí que es original xD mola! ^^
Eh! A ver si subes más cosas! xD
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